viernes, 24 de agosto de 2007

Soledad


¿Cuántas veces invertimos tiempo en sentirnos solos?, la verdad es que inconscientemente demasiado. Como ilustra la imagen nos detenemos y nos pasamos sentados pensando, lamentándonos por lo que no tenemos; con miles de gentes a nuestro alrededor en la misma situación...

¿No sería mejor dejar de permanecer inertes sentados sobre la silla esperando que las cosas o esa persona especial llegue naturalmente?. Quizás no lo notemos, es más importante siempre culpar a otros o a otras cosas por lo que nos sucede sin darnos cuenta que la solución siempre va de nuestra propia mano, a veces nos aferramos a algo que ya no tenemos y hacemos lo posible por recuperar algo que tal vez nunca fue nuestro, en ésta ya común soledad nos perdemos y creemos que no existe salida, esperamos a que alguien como salido de una novela venga a tomarnos de la mano y nos saque de la oscuridad... Y en éste sentido creo que es donde me identifico pues por mucho tiempo pensé que si no era tomado de la mano de ese alguien difícilmente podría salir adelante, era quizás que me volví dependiente de otros para estar bien, quizás no sabía cómo manejar mi propia vida. Ahora es diferente quiero compartirles que sí se puede, aprendí que la soledad se siente generalmente cuando carecemos de una identidad, de carácter, incluso de buena autoestima y en éste sentido te digo: Aprende a demostrar lo que vales y las personas te valorarán por lo que eres por dentro y por fuera y no solo por lo que aparentas ser, porque si muestras debilidad en cuanto a quién aparentas ser, nadie sentirá respeto por ti, mucho se escucha que primero hay que estar bien consigo mismo para poder estar bien con los demás y es en verdad muy cierto, la gente no respetará la persona que aparentas ser sino la persona que realmente eres y cuán transparente puedes ser ante los demás. Ahora me atrevo a hablar de esto pues obtuve mi identidad y con ella mi libertad y mi unión al mundo exterior, de esto ya hace 3 años y me siento orgulloso de ello. La soledad puede depender sí de la gente que nos rodea, pero para estar vivo no necesitamos de otras personas... ¿O si?.

2 comentarios:

Antonio Farfán dijo...

Ay mijo!

Tienes la boca y dedos embarrados de razón. Me siento, nos siento muy identificados con todo el texto. El pedo de este atole es que no termina de cuajar. La gente nos forma y nosotros formamos a la gente. Es un circulo vicioso que semeja el pulir de los cristales por la arena del mar. Al final, ya no somos tan transparentes, pero estamos mejor formados y ya no lastimamos a quienes tienen contacto con nosotros.

Recibe un abrazo, contigo y con todo.

-Kurow-

Victor Amozurrutia dijo...

Ok, Cahcetadas en mi piel, justo eso senti al leerte, es como si persiviera que devia verte, leerte y justo asi, en cada linea en cada sensacion visual. Es cuado ahi se desconstipo. Y si no es facil atreverte a roper moldes a vibrar en blanco y re-descubrirte, y re-amarte y re-vivir.

y justo asi, vivir en comuna pero independiente, dejarte cadenas y empesar a correr. Mirando siempre atento, pero no esperando.

Quizas si la soledad, la oscuridad, la mano que esperas, pero que aveces desespera. No es sencillo pero tampoco es imposible.

Y gracias por recordarme palabras sabias. Ahora en adelante siempre, transparente, siempre feliz, de ser este ser. =)